Decepciones, hallazgos y el fenómeno fan que lo contamina todo
Volver a la rutina (y perder un artículo por el camino)
Después de unas semanas con menos ritmo por trabajo y familia, tocaba volver. Volver a ver, a escribir y a ordenar ideas. Un extenso artículo sobre biopics se perdió por no guardarlo a tiempo —actualización inoportuna, batería traicionera, quién sabe— y ese pequeño desastre marca el inicio de año: recuperar la constancia creativa, aunque sea a base de rabia.
“Él y Ella” (Netflix): manual del thriller bien ejecutado
Miniserie de seis episodios que sigue el esquema clásico del thriller policíaco: presentación, sospechas, giros y resolución. Nada nuevo bajo el sol. Y, sin embargo, funciona. El dúo protagonista —Jon Bernthal y Tessa Thompson— eleva un material muy visto y lo convierte en un producto perfecto para ver del tirón.
Consejo esencial: no leer sinopsis extensas ni críticas antes de empezar. Las redes sociales han convertido el spoiler en deporte olímpico y este tipo de historia pierde media gracia si conoces un solo giro.
Spoilers y toxicidad: la experiencia fan en peligro
Ser aficionado al cine y las series en 2025 implica ir con casco. Si no ves un estreno el mismo día, estás vendido. Los filtros de palabras clave son toscos, ineficaces, y el algoritmo siempre encuentra la manera de colarte la escena clave en el momento menos oportuno.
En thrillers, esto es especialmente grave. La experiencia ya no depende solo de la obra, sino de tu velocidad para consumirla.
“Predators: Badlands”: abandono antes de la hora
107 minutos de duración. Abandonada antes de llegar a la mitad. Introducción eterna —35 o 40 minutos— en idioma tribal subtitulado sobre luchas familiares en el planeta Predator. El resultado: desconexión total.
Sorprende su 6,4 en Filmaffinity (donde un 6 ya es más que digno), pero argumentalmente no sostiene el interés. Decepción clara.
“Su peor pesadilla”: el poder del reparto
Otro thriller de argumento hiperclásico. Fórmula repetida mil veces. ¿Qué la salva? El elenco. Sarah Snook, Jake Lacy, Dakota Fanning, Michael Peña, Jamie Bell y Sofía Leis aportan esa familiaridad que activa la memoria del espectador.
La mente conecta rostros con éxitos pasados y eso mejora la experiencia casi por inercia. Jake Lacy vuelve a moverse en registros similares, pero lo hace con solvencia.
“El infiltrado” (T1): elegancia y ritmo
Primera temporada vista del tirón. Thriller de espías sólido, con un tándem protagonista impecable: Tom Hiddleston y Hugh Laurie demostrando que pueden escapar sin problemas de sus personajes icónicos.
La segunda temporada continúa exactamente donde termina la primera. Advertencia: leer la sinopsis de la T2 sin haber visto la T1 es comerse un spoiler directo.
“Déjate ver”: buena idea, ritmo irregular
Formato diferente y propuesta interesante en Atresplayer, pero el ritmo no acompaña. Es corta, se ve rápido, pero no termina de cumplir las expectativas que genera su planteamiento inicial.
Stranger Things: del fenómeno a la saturación
Fenómeno absoluto. Estanterías de Funkos arrasadas, búsquedas de ediciones concretas como Eleven con chándal imposibles de encontrar tras recorrer tiendas. Eso es impacto cultural real.
Como serie, su magia está en las dos primeras temporadas. Después, episodios de más de una hora, finales de 1h40m y calendarios fragmentados que estiran el producto hasta el límite. La presión fan convierte cada estreno en campo minado de spoilers inevitables.
Presupuestos descomunales para los Duffer y un modelo que parece haber alcanzado su techo creativo.
“Mi gran noche” y “A matar el talento”
“Mi gran noche” (2015) funciona como cápsula de farándula española en formato campanadas, pero poco más. El conjunto roza el exceso constante.
“A matar el talento” deja la sensación de oportunidad perdida. Esther Expósito no termina de convencer y la transformación estética pesa más que la evolución interpretativa.
“Ciudad tóxica”: la sorpresa pausada
Basada en un caso real británico sobre tierras contaminadas y malformaciones infantiles, es una miniserie lenta, pero sólida. Sin fuegos artificiales, sin estridencias. Simplemente bien contada.
Los créditos muestran a las madres reales implicadas, detalle que aporta contexto aunque las caracterizaciones no sean especialmente fieles. Una de las miniseries más interesantes del año.
Lo que viene: revisar el siglo XXI
El plan es claro: recopilar lo mejor del cine y las series estrenadas desde 2001 —porque el siglo empieza ahí— y construir tops por categorías. Sin prisas. Recuperando el pulso creativo poco a poco.
Menos ruido. Más criterio. Y, si es posible, menos spoilers.
📲 ¿Te quedas con ganas de más?
En Telegram te damos la posibilidad de ir mucho más allá con tu hobby. Es el nexo de unión de todo lo que hacemos.
✅ Curiosidades y detalles que se nos quedan fuera
✅ Calendario de cine y series (lo que viene y lo que vale la pena)
✅ La web, el podcast y el canal… todo conectado en un mismo sitio
✅ Recomendaciones rápidas y debate sin spoilers






