Hasta las narices de la TDT: crónica de un engaño anunciado
Voy a ir directo, sin rodeos: estoy hasta las narices de la TDT. Así, tal cual. Y no es un enfado puntual ni una pataleta reciente. Es el resultado de años de desgaste, de promesas incumplidas y de una televisión que ha ido perdiendo sentido hasta convertirse en algo totalmente prescindible en mi día a día. A…









